Hisamatsu Fuyo (久松風陽 1791-1871) fue discípulo de Kurosawa Kinko III (三世黒沢 琴古 1772-1816) y su estudiante más famoso no fue nada más y nada menos que Araki Chikuo (二世 荒木 古童 1823-1908). Esta es una entrevista realizada a Hisamatsu Fuyo conocida como el Hitori Mondo de Hisamatsu Fuyo. Está documentada en el 6º Año de Bunsei (1823) un ermitaño de Edo Fuyo no Sadaharu Suga. Este artículo es una joya para los amantes y entusiastas del shakuhachi. Incluso con el paso del tiempo documentos relacionados con el shakuhachi se han podido conservar como este ejemplo.

Pregunta: ¿Con qué propósito toca usted el shakuhachi?
Hisamatsu Fuyo: Sin ningún propósito. Lo toco porque simplemente me gusta.

P: ¿Entonces no se trata de un instrumento inútil?
H.S.: No, no es un instrumento inútil. Shakuhachi es un instrumento Zen y no debe ser tratado indiscriminadamente.

P: ¿De qué manera o cual es el sentido de instrumento Zen?
H.S.: No hay espíritus en los tres mundos (presente, pasado y futuro) que no tengan la cualidad del Zen. No hay situación que no tenga la cualidad del Zen. Por encima de todo el shakuhachi no es solo un instrumento para hacer música o sacar sus sonidos. Detrás del flujo de la respiración se esconde la enseñanza de como el shakuhachi se transforma en su práctica Zen. Si no se trata de un instrumento Zen, entonces ¿qué es? Su esencia va más allá del intelecto, es difícil para personas ajenas a este mundo entenderlo.

P: Si dice que el shakuhachi está por encima del intelecto ¿cómo puede explicar este concepto en palabras?
H.S.: Para ir todo el camino con el intelecto y a continuación ir más allá del intelecto; este es el camino hacia lo inconcebible. Esto no está limitado al shakuhachi.

P: Entonces explique primero lo que pueda explicarse con palabras por favor.
H.S.: Es una pregunta inteligente pero difícil de contestar. Si no digo nada puede pensar que el shakuhachi tiene un sentido amplio para el mundo, y un pequeño sentido para usted.

P: ¿De qué manera toca o practica para usted mismo? ¿De qué forma hace eso para el mundo?
H.S.: Si no se hace un deseo por abandonar los deseos y la avaricia, incluso si tocas el shakuhachi no es una práctica Zen. Si no se dedica al entrenamiento de su mente no podrás alcanzar los misterios del interior. Si abandona la codicia y pone disciplina en su mente y usted mismo se habrá convertido de forma natural en una persona intachable, ¿acaso eso no es bueno para usted y bueno para el mundo?

P: ¿Qué clase de persona fue Fuke Zenji?
H.S.: No lo se. Sería mejor preguntar a alguien con más conocimiento del Zen.

P: ¿No fue Fuke el ancestro o percusor del shakuhachi? Si uno sigue ese camino pero desconoce los orígenes ¿no es acaso un signo de inmadurez?
H.S.: Se cual es la fuente del shakuhachi por eso no dije que no sabía nada de Fuke. Fuke era un ser iluminado, pero no creo que buscara la iluminación a través del shakuhachi. Fuke no puede compararse a una persona ciega e ignorante como yo que toca el shakuhachi, disfruto haciéndolo y gradualmente me doy cuenta que es un instrumento Zen. Incluso si Fuke ha desempeñado un papel con el shakuhachi ha ido pasando como una fantasía. Su práctica de shakuhachi no puede compararse a mi entrenamiento de muchos años. Si Fuke encarnarse de nuevo en la tierra, sin duda podría ser mi discípulo y preguntarme que le mostrara el camino. Si nos fijamos en los registros desde la época de Fuke, si usted sabe todo sobre su vida pero todavía no conoce la iluminación de Fuke, entonces no sabe nada. Por otro lado, si una persona conoce de su iluminación pero no sabe nada de su vida, entonces conoce a Fuke. Yo no lo conocía todavía.

P: ¿Son los doce sonidos inherentes al shakuhachi?
H.S.: El bambú tiene una afinación que depende de su longitud, si el largo o corto y si el bambú es liegro o grueso. No tiene las doce notas. Si uno puede capturar esas doce notas de la naturaleza e incluso por un corto periodo de tiempo traspasarlas al bambú el cuerpo humano puede sentirlas. Cuando el cuerpo humano las siente, las doce notas salen de forma natural. Sin embargo, dependiendo del carácter de cada persona las hay que serán sensibles y las habrá insensibles también. Si usted trata de enseñar a una persona insensible no lo entenderá. Pero la persona sensible lo experimentará de forma natural.

P: La forma tradicional del shakuhachi son cuatro agujeros por delante y uno por detrás y siete nudos. La medida es un shakuhachi y ocho sun ¿Hay alguna razón lógica para algunos de estos puntos?
H.S.: Shakuhachi es un instrumento Zen. Su longitud se determina en un pie y ocho pulgadas y se llama shakuhachi. Cada símbolo se ha planteado desde el Yin y el Yang como principio del Universo. Estos símbolos no pueden ser explicados con brevedad. Si los interpretas a tu manera no tienen sentido. Si sabe todas esas cosas tampoco va a hacer que toque mejor el shakuhachi, tampoco va a hacer que empeore. La persona que quiera saber esos conceptos tendría que aprenderlos y estudiarlos. Yo no estoy preocupado por el conocimiento. Sólo se que el shakuhachi hace sonidos cuando lo soplas.

P: Hay personas que cuentan los agujeros desde abajo y cuentan uno, dos, etc. Y otras personas lo hacen a la inversa ¿Cual es la manera correcta?
H.S.: A cualquier cosa que llames o creas que es correcta será la correcta. A cualquier cosa que llames o creas que sea equivocada será errónea. Contar cosas o historias, éstas son origininalmente creadas por la gente y no está contenido intrínsecamente en la forma del bambú. Habrá gente que considere que contar los agujeros desde la raíz hasta arriba será la forma correcta y gente que los contará a la inversa. Desde que aprendí a contar los agujeros desde la raíz pienso que es la forma correcta. Cuando entiendes los secretos más profundos, llegará a ser claro que el agujero de abajo es el número uno. Cuando este concepto lo alcance probablemente se sentirá como haber despertado de un sueño. En cambio, si no haces más preguntas te arrepentirás de haber hecho un gasto inútil de días y horas.

P: El shakuhachi está fabricado desde la raíz del bambú mientras que el hitoyogiri está construido desde la parte superior del bambú  ¿Cual es la diferencia entre la raíz y la parte superior del bambú?
H.S.: Esta pregunta es demasiado evidente para contestar. El corazón humano es tan amplio como el Universo, sin embargo las personas se limitan porque no son o no se sienten libres para moverse. Cuando alguien como usted hace estas preguntas como una rana en su estanque me echo a reir. ¿No decía la gente en el pasado que el shakuhachi tenía siete nudos? En cambio he escuhado hablar de shakuhachis de cinco o seis nudos. En el pasado y en el presente a veces el corazón humano no ha cambiado. Si hay cambios es porque la gente se ha convertido en el siguiente camino con holgura. Con el shakuhachi el número de nudos y su longitud llega hasta el corazón. No hay necesidad de preocuparse con la forma del bambú o el número de nudos. Si usted quiere seguir las formas entonces no debería de romper las formas tradicionales. Pero si se concentra en el vacío no se atribuirán las formas antiguas.

Existe el shakuhachi como instrumento Zen y también el shakuhachi como entretenimiento. El shakuhachi como instrumento Zen es el vacío. El shakuhachi como entretenimiento es forma. Hay mucha gente que se divierte con el shakuhachi porque les causa placer, los estudiantes de shakuhachi que estudian el instrumento como una parte del Zen son raros. Yo practico el shakuhachi como un instrumento Zen por lo que no estoy preocupado por su longitud o número de nudos.

P: ¿En qué periodo de tiempo fueron fijadas las 36 piezas de shakuhachi?
H.S.: Kurosawa Kinko III me dijo que la base y estructura de la escuela eran de 36 obras, en las cuales se añadieron tres piezas secretas. Kurosaw III dijo que este repertorio fue fijado por Kurosawa Kinko I. Como no he preguntado de forma especial acerca de estos asuntos no puedo responder diciendo que lo sé.

P: Hay una clase de partituras para interpretar estas obras ¿sabría decirme a qué periodo comprende?
H.S.: Escuché que Kurosawa Kinko II y un discípulo suyo Ikkan desarrollaron el sistema de notación y partituras pero no tengo evidencias acerca de esto. Entonces ¿cómo puedo decir si esto es verdad?

P: Si puede tocar una pieza sin desviarse de la partitura ¿sería considerado un buen intérprete de shakuhachi?
H.S.: No. Alguien que puede tocar el shakuhachi sin desviarse de la partitura es porque probablemente tenga buena memoria, pero eso no es suficiente para hacer de el un buen intérprete. Como guardián de la notación ¿ es tan difícil aprender las 36 piezas? La mayoría de las personas podrían aprender al menos una obra al mes. Para ser un buen intérprete no dependerá del número de obras que pueda tocar, sino en la forma en la que solo interpreta una.

39 piezas dentro de los límites de 36 piezas.
36 piezas dentro de los límites de 18 piezas.
18 piezas se encuentran dentro de 3 piezas.
3 piezas dentro de los límites de una sola pieza.
Una pieza no se encuentra dentro de una pieza.
Una respiración se encuentra dentro del vacío y la nada.

Así que ver el número de piezas no significa nada.

P: ¿Entonces es correcto desviarse de la notación?
H.S.: Desviarse de la notación va en contra de las reglas. La notación fue fijada para que la tradición de este instrumento no causara confusión. Si tocas falsamente desde el primer momento cuando eres principiante, o si tocas de acuerdo a tus sentimientos, incluso si el sonido del bambú se escucha tan hermoso, no te darás cuenta de la cualidad del shakuhachi como instrumento Zen. Pero si usted sopla el shakuhachi y conoce la vacuidad del shakuhachi no hay necesidad de preocuparse de la notación. La notación se fijó para que los principiantes pudieran llegar a la realización de la vacuidad a través del shakuhachi. Por lo tanto, ¿no es absurdo que se desvíen de la notación?

P: ¿Usted toca sin desviarse de la notación?
H.S.: No me  desvío de  la notación, y todavía hay grandes diferencias. Por ejemplo usted es una persona y yo soy otra. Tenemos el mismo cuerpo, pelo, y entrañas, y sin embargo, hay grandes diferencias. Ahora puede pensar por sí mismo acerca de la distinción entre desviarse de la notación y tener grandes diferencias.

P: Entonces dígame por favor, ¿cual es la clave que hace al buen intérprete y cual al maestro?
H.S.: Un buen intérprete es el que hace al bambú darle vida. Un maestro, naturalmente y sin esfuerzo trae algo inconcebible. Sin embargo, sin estudio es imposible entrar en los límites del dominio. Usted se convierte en el bambú. El bambú se convierte en usted. Un maestro vive en el vacío mientras trabajaba en su forma. Luego tocando cada pieza se convierte en Kyorei como la esencia de cada pieza.El vacío se llama a sí mismo Kyomu (vacío y la nada). La práctica del Zen que vive en el vacío y en la forma de trabajo se aplica a sí misma y el corazón. Difícil para gente sin experiencia entender estos conceptos.

P: ¿Hay maestros vivientes que enseñen esta práctica?
H.S.: No hay ninguno. Ni Siquiera puedo ver a alguien que entienda esta práctica.

P: ¿Es usted un maestro, un buen intérprete o un mal intérprete?
H.S.: Soy un maestro, soy un buen intérprete  y soy un pobre intérprete. Sé los límites del dominio de la maestría, pero no puedo entrar. Hacer mi práctica en el ámbito del buen intérprete, pero no he alcanzado el nivel más alto. ¿Acaso esto no me hace ser un pésimo interprete?

P: ¿Con cual intérprete contemporáneo se podría comparar usted?
H.S.: No puedo estar a la altura de nadie. Cuando comparo mi corazón, no puede estar a la altura de mi corazón, y mi corazón no me mide a mi. Entonces, ¿cómo me puedo comparar a mí mismo con los demás? Cuando mis pensamientos, mi imaginación y mi concentración se convierten en uno dentro de mí, entonces me voy a llamar a mí mismo un buen intérprete, incluso un maestro. Disfruto en cada momento de hacer mi práctica Zen desde mi corazón y viéndome a mi mismo realizando El Camino. Sólamente cojo el bambú y comienzo a soplar.


Las personas han dejado de hacer preguntas y han cerrado sus bocas. Por lo tanto, llamar a este escrito Hitori Mondo (interrogatorio libre o preguntas a uno mismo). ¡Qué desperdicio de papel y tinta para escribir esto!
© Antonio Olías 2006