Había leído y escuchado en numerosas ocasiones que el didgeridoo era el sonido de la Tierra. Hace ya unos años viajé a Australia para tratar de profundizar con el instrumento. Mi amigo Joel me propuso que fuéramos al desierto Victoria donde se encuentran Uluru (Ayers Rock), Kata Tjuta (Montes Olgas) y Kings Canyon. Llegamos al camping the Yulara al atardecer. Cuando acabamos de cenar Joel y yo empezamos a entablar una conversación.
Durante esa conversación había un zumbido constante en mis oídos, como una sutil vibración pero muy presente, incluso enpecé a pensar: ¿Estaré tocando tanto el didgeridoo que el sonido lo llevo dentro? o ¿Estaré zumbado escuchando sonidos lejanos? Mi curiosidad hizo que preguntara a mi amigo: Joel, ¿estás escuchando algún sonido, como si fuera una vibración? y el me respondió con palabras textuales: Claro mi niño, es el Sonido de la Tierra. Mis ojos se abrieron como platos no tanto como una señal de asombro sino de reconocimiento.....
Utilizan clap-sticks y boomerangs para llevar el ritmo. También tuve la oportunidad de ver otras versiones en las cuales los aborígenes golpeaban y percutían la tierra, ¿señal de llamada al mundo de los espíritus?.....
El sonido se empieza a producir por una vibración en los labios. Los labios deben de estar relajados porque si están demasiado tensos es fácil que el didgeridoo no suene. Este instrumento requiere un tipo de respiración continua (respiración circular). Esta respiración hace que el sonido sea constante y además nos permita crear ritmos.
Hay dos notables diferencias entre didgeridoos. Didgeridoo es el instrumento más común de encontrar hoy en tiendas y normalmente lo que la gente toca, pero el tipo de didgeridoo que tocan los aborígenes se llama Yidaki que literalmente significa instrumento de conexión espiritual. El nombre del didgeridoo proviene de un sonido onomatopéyico ya que los primeros ingleses que llegaron a Australia y vieron a los aborígenes tocar se debieron preguntar: What´s that? It sounds like Din-din-din-du din-din-du = Didgeridoo.
Se trabajan partes independientes de nuestro cuerpo y con una práctica continuada se va adquiriendo un hábito natural, una parte de nosotros. Todo un viaje con la respiración y el espíritu.
El didgeridoo es el instrumento de viento tradicional de los aborígenes australianos. Hace unos 40.000 años el sonido del didgeridoo ya se escuchaba en Australia. Su origen provienen del Territorio Norte. Cada tribu desarrolló su forma de tocar. Dicen las leyendas aborígenes que en la Era del Ensueño "Creación de la Tierra" la Serpiente Arco Iris se deslizó por la Tierra y el sonido que acompañó a la Creación fue el del didgeridoo.
No hay un instrumento de viento que envuelva en su construcción un proceso tan natural como el del didgeridoo. Son ramas de eucalipto que han sido ahuecadas por las termitas. Cabe destacar que las termitas si ven la luz solar mueren, por eso el agujero del didgeridoo es bastante limpio a diferencia de otros insectos como la carcoma. Una vez que el agujero se ha efectuado los aborígenes utilizan herramientas para abrir y limpiarlo por dentro. El didgeridoo era y sigue siendo un instrumento que los aborígenes utilizan en rituales. El instrumento más importante de la cultura aborígen es el canto, el didgeridoo es el acompañante de la voz.
El didgeridoo es un instrumento completo en su ejecución porque intervienen muchas partes de nuestro organismo, desde el uso del cinturón respiratorio "parte baja del abdomen, intercostal, diafragma, labios, voz, garganta, lengua. La herramienta perfecta para la respiración porque se descubren partes dormidas que tenemos en nuestro cuerpo. Con la práctica se desarrolla el físico.